Redacción:Valeria Martinez, Zaira Lopez y Matías Maldonado Arroyo/ Reporteros Juniors
Fotografía:Matías Maldonado Arroyo
Con el firme propósito de alejar a los jóvenes de las calles, las pandillas y las conductas de riesgo, el Escuadrón Cóndor se mantiene como un pilar de formación de carácter, disciplina y hermandad en la comunidad fronteriza. El proyecto, que combina la educación militarizada con el desarrollo personal, busca inspirar a las nuevas generaciones a superar sus propios límites.

En entrevista para Vox Juárez, el sargento Espinoza compartió que la institución tiene una trayectoria de más de 40 años en la región, habiendo sido fundada en 1982 por iniciativa de tres jóvenes de preparatoria.
«Ellos vieron la necesidad de rescatar a la juventud de las garras de los vicios y de las pandillas. De esta forma nace la idea del escuadrón».
Al ser cuestionado sobre cómo se motiva a los integrantes cuando las exigencias físicas y mentales los llevan al límite, Espinoza reconoció que los métodos pueden parecer «extraños» desde fuera, pero que el verdadero motor es el ánimo colectivo.
El sargento enfatizó que se trabaja bajo una lógica de inclusión total: «Al grupo se les anima en conjunto a todos, apoyar el uno al otro… el que se queda atrás, todos nos quedamos atrás», asegurando que nadie sea excluido del proceso de formación.
Se destaco que uno de los retos más frecuentes para los nuevos reclutas es la transición hacia la disciplina institucional. De acuerdo con el sargento, el error más común radica en adaptarse al estilo de entrenamiento y a los estándares de presentación, que incluyen lineamientos estrictos sobre el corte de cabello, la barba y el peinado en el caso de las mujeres.
Sin embargo, el impacto del programa es visible a corto plazo. Espinoza destacó que el cambio más radical entre el primer día de un alumno y su ascenso de rango se observa directamente en su actitud y su confianza. Los jóvenes consiguen volverse personas más seguras de sí mismas y de sus capacidades.
Para finalizar, el sargento Espinoza envió un mensaje contundente a la juventud juarense, exhortándolos a evitar la complacencia:
«Que trabajen mucho, demasiado, en su persona, en su confianza. Que no se queden… no sean conformistas. Siempre hay que ir por más, hay que trabajar por más, y siempre por más».
Asimismo, aclaró que, aunque existe el mito de que estas instituciones se limitan al deporte, al ejercicio o a los «golpes», el Escuadrón Cóndor ofrece en realidad una formación integral de caracteres, valores y hermandad. «Hay que conocerla para poder entenderla y ver que va mucho más allá del deporte», concluyó.